Feminismo radical y verdadera feminidad católica

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Hoy, 8 de marzo, día de la mujer, vemos necesario resaltar la figura de la verdadera feminidad, atacada y denigrada por las ideas revolucionarias del feminismo radical.

En medio de esta revolución igualitaria que abruma al mundo, no es de extrañar que hayan surgido los movimientos feministas más radicales. Muchos de ellos de naturaleza anarquista, invaden y profanan iglesias, atacan manifestaciones contra el aborto, etc. Hay otros tienen un carácter más pacífico, y buscan acabar legalmente con la diferencia entre hombres y mujeres en la sociedad. En este grupo, están los que se autodenominan “católicos”, y para lograr sus fines, quieren una reforma total en la Iglesia, incluyendo la modificación de la Sagrada Escritura para quitarle el carácter “machista”, atribuyendo a Dios un “género neutral”.

En verdad, la mayoría de estos movimientos se basan en la doctrina marxista de la “lucha de clases”, hoy con el nuevo rostro de la ideología de género. Defienden postulados abortistas, contra la vida y contra la familia.

Recientemente, un grupo de feministas alemanas que dicen ser católicas, en vísperas de la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Alemana que comenzó el 23 de febrero, colgó un cartel con “7 tesis para una iglesia viva” en las puertas de innumerables catedrales e iglesias.

El cartel horrible del movimiento “María 2.0”, de mujeres “católicas” alemanas, que pide igualdad en la Iglesia. Ilustración plana de Kötter.

Ellas afirman que, “con la publicación de estas tesis en toda Alemania, queremos llamar la atención sobre situaciones insoportables dentro de la Iglesia, y reforzar nuestra demanda de reformas para una Iglesia del futuro más hermana y plural” [i] .

Es sintomático el hecho de que las mujeres que dicen ser católicas, para expresar su disgusto con la Iglesia, se inspiren en el herejía Martín Lutero, quien en 1517 habría pegado sus 95 tesis en la puerta de la iglesia del Castillo de Wittenberg, un hecho que ha sido considerado como el comienzo de la historia de su ruptura con la verdadera Iglesia.

¿Qué piden específicamente estas mujeres? Nada nuevo en la lógica feminista: Una actitud de valorización en relación a la sexualidad autodeterminada – es decir, no la del sexo biológico, sino la que la persona dice tener -, con la introducción de la teoría de género en  “una Iglesia con justicia de género, en el que todas las personas tengan acceso a todos los puestos” , es decir, la introducción del sacerdocio femenino, “obispesas”,“sacerdotisas”, etc. ¡Aparte de eso, asombrosamente, piden también el fin del celibato eclesiástico!

¿Por qué a estas feministas les importa que un hombre se entregue, libre y voluntariamente, al servicio de Dios a través del celibato? Porque este es también uno de los puntos que defiende la agenda revolucionaria. Además, exigen que el episcopado alemán comience a reformar las normas de la Iglesia. Ahora, el episcopado alemán es ya la punta de lanza de la revolución en la Iglesia. Sin embargo, ellas creen que los obispos están caminando demasiado lento.

Es natural que haya reacciones del sector sano de la población, especialmente católica. Este fue el caso, por ejemplo, de Francia, donde un grupo de mujeres publicó un manifiesto “Sobre la vocación de lo femenino“, en el que cuestionan muchas de las tesis feministas más radicales. Este manifiesto ya ha recibido el apoyo de más de 500 mujeres, entre amas de casa, ingenieras, profesoras, estudiantes, etc. [ii]

En el subtítulo del manifiesto dice:  “Con motivo de la publicación del ‘Motu Proprio Spiritus Domini’, las mujeres católicas queremos que la belleza de nuestra vocación específica sea reconocida y amada”. Cabe resaltar que este motu proprio del Papa Francisco es visto por muchos como un camino peligroso que puede llegar a la ordenación sacerdotal de mujeres.

Sin embargo, los firmantes del documento dicen:

“La cuestión de la presencia de mujeres en el santuario, y la obstinación de algunas por el matrimonio de sacerdotes o por el sacerdocio de mujeres, son, para nosotros, síntomas de una grave crisis litúrgica, arraigada en una crisis antropológica aún más profunda en la complementariedad del hombre y la mujer. Todo católico, sea cual sea su estado de vida u orientación litúrgica, debe preocuparse por esta actitud que genera un profundo malestar. Es en el momento en que nos damos cuenta del peligro del clericalismo cuando, paradójicamente, olvidamos que las  mujeres están divinamente excluidas de la jerarquía eclesial por el bien de toda la Iglesia. Nunca antes se había representado la vocación femenina de una forma tan empobrecida”.

El tradicional uso de la mantilla en la iglesia se torna cada vez más frecuente entre las mujeres jóvenes.

Para mostrar que, en todo momento, hubo mujeres destacadas que jugaron un papel histórico en su tiempo, el manifiesto destaca las figuras de Judith y Esther, quienes fueron decisivas en la liberación de su pueblo. Pero sobre todo, recuerdan el misterio de la Encarnación, en el que “Dios nos da a su propio Hijo por la Virgen María”  y, en ella “el Amor de Dios encuentra su morada irremplazable”.

“Somos mujeres católicas”, continúan,  “conscientes de nuestro privilegio mariano, elegimos poner nuestras energías y talentos al servicio de la complementariedad efectiva entre el hombre y la mujer. Creemos que nuestra vocación específica no es un espejo de la del hombre y que no necesita ser ennoblecida por el servicio del altar. De la misma manera que el hombre contrae una deuda con a la maternidad espiritual, expresamos nuestra gratitud al servicio masculino en el altar”.

Por tanto,  “hombre o mujer, tenemos una deuda con ese sí femenino [dado por la santísima virgen]. Como resultado de esta respuesta, las mujeres en el cristianismo tienen su propia libertad de expresión y de acción. Es justo recordar algunas figuras ilustres como Santa Catalina de Siena o Santa Juana de Arco, pero también reconocer las discretas intervenciones de las mujeres incluso en nuestra vida personal”.

Las firmantes añaden que,  “La tradición de dejar a las mujeres alejadas del altar es muy antigua, podría decirse original”. Aquí se refieren a la cita de San Pablo en la primera carta a los Corintios, 14, 34-35, que dice:  “Las mujeres callan en las asambleas, porque no les toca a ellas hablar, sino vivir sujetas, como dice la Ley. Si quieres aprender algo, pregúntale a tu marido en casa, porque no es decoroso que una mujer hable en la iglesia”.

Continúan: Esta tradición:

1:  “está presente tanto en Oriente como en Occidente” . [Aquí se refieren a Can. 44 de  la colección Laodicée du IVe ]

2:  “El cristianismo, que siempre ha enseñado la igual dignidad del hombre y la mujer, manteniendo la exclusión de la mujer del sacerdocio ministerial, recuerda a todo ser humano, hombre o mujer, que la medida de su vocación es la unión con Dios. Lejos de menospreciar a la mujer, la Iglesia, cuya jerarquía es masculina, se presenta como Esposa”.

Además,  “la mujer es [ante todo] educadora. Queremos que nuestros hijos encuentren metas claras en sus vocaciones como hombres y mujeres. No se debe alentar a las niñas a involucrarse en un clima de luchas y demandas. Se les debe animar a desarrollar y dar cuenta de sus propios talentos y carismas. Deben recibir el hecho de ser mujer, por lo que significa: ¡una gracia insigne!

Estas mujeres católicas, son consientes de que los pastores de hoy tienen que ser muy firmes para rechazar lo “políticamente correcto”, y predicar la verdadera doctrina, duélale a quien le duela. Por eso concluyen el documento afirmando:

“Somos conscientes de que nuestros pastores, para ser fieles a la llamada evangélica y a la tradición bíblica y eclesial, tienen que afrontar grandes presiones y sufrimientos. Os aseguramos pues nuestra oración y nuestro cariño fraterno, para que vuestro celibato ofrecido y unido al Único Sacrificio sea cada vez más fecundo”.

Es saludable encontrar, en medio de este caos y confusión que impera en la sociedad espiritual y temporal, voces valientes que surgen en defensa de la sana doctrina.


[i] https://setemargens.com/mulheres-do-maria-2-0-afixam-7-tese-pela-reforma-catolica-nas-portas-das-igrejas/ .

[ii] https://lavocationdufeminin.fr/appel-a-approfondir-la-vocation-de-la-femme/

Fuente: ipco.org.br

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One thought on “Feminismo radical y verdadera feminidad católica

  1. La respuesta de esas mujeres francesas nos trae esperanza. Muchas gracias Cruzada por su trabajo. Siempre leo su boletín. Unidos en oración desde Bogotá.

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